Los delitos contra los bienes culturales son un peligro para la conservación, el legado y la sostenibilidad de la cultura humana y constituyen una violación del principio de salvaguardia del patrimonio común consagrado en el Convenio Cultural Europeo del Consejo de Europa. Cada año, estos delitos destruyen miles de objetos, yacimientos arqueológicos y monumentos y causan daños irreparables a museos, galerías, colecciones públicas y privadas, así como a edificios religiosos, empobreciendo así a toda la humanidad. Para poner fin a estos fenómenos, proteger los bienes culturales y reforzar la prevención de la delincuencia y la respuesta de la justicia penal a todas esas infracciones penales es necesario penalizar las actividades relacionadas con la perpetuación de los delitos contra el patrimonio cultural y promover la cooperación nacional e internacional. Este es el objetivo del Convenio del Consejo de Europa sobre los delitos relativos a los bienes culturales, conocido como el Convenio de Nicosia (STCE nº 221), destinado a facilitar aún más la cooperación entre todos los Estados que deseen y puedan emprender acciones concertadas para preservar el patrimonio cultural para las generaciones presentes y futuras.
Este folleto presenta 10 cuestiones clave del Convenio de Nicosia en un formato fácil de entender. Expone argumentos a favor de la firma, ratificación y aplicación del Convenio de Nicosia y tiene por objeto promover una mayor concienciación sobre la amenaza que suponen los delitos contra el patrimonio cultural.